Mimar tu lado creativo puede ser divertido además de relajante. Hacer manualidades, pintar, la costura, incluso la jardinería y otras aficiones te ayudan a distraerte de tu día a día. No sólo eso sino que también es un punto de escape para desarrollar la creatividad y permite que aprendamos (tanto nuevas habilidades, como sobre nosotros mismos) y embellezcamos el mundo que nos rodea.
Desafortunadamente, los materiales que se usan para llevar a cabo nuestras aficiones creativas pueden ser de tamaño pequeño, fácilmente esparramables, difícil de organizar, tener formas raras y difíciles de almacenar. Puede que más de uno sea un adictX y tienda a comprar un montón de herramientas, materiales y cosas a medida que va perfeccionando sus habilidades. Puede ser difícil dejar ir materiales y herramientas para manualidades porque la mayoría son caras y a menudo nos sentimos culpables o tenemos la mentalidad de “¿y si algún día me hace falta?”, incluso cuando hemos iniciado proyectos que luego admitimos que no nos gusta tanto como pensábamos.
Uno de los factores para organizar el espacio de las manualidades es saber cuándo decir basta sin importar el espacio del que podamos disponer. Puede que hayas intentado tejer, pero tienes una bufanda a medias con las agujas clavadas y 10 bolas de lana en una cesta. Puede que te pusieras a fabricar bolas para el árbol de Navidad y aún te queden botes de purpurina y pompones de los que no te puedes desprender. Date el permiso para dejarlos ir.
Las cosas que no has usado se pueden donar a colegios o a actividades extraescolares. Otras cosas como las lanas, se pueden donar a protectoras de animales. Piensa a quién les podría hacer falta lo que has dejado a medias o que ya no te hace falta.
Una vez que hayas dejado ir las cosas que no adoras, céntrate en las manualidades que sí adoras y con las que te sientes bien realizándolas. Organiza tus materiales y deja que tu creatividad despegue. Te sorprenderás de lo libre que te sentirás una vez que te hayas dado el permiso de crear cosas de las que estarás orgullosX de hacer.
🎯Objetivo: un espacio de almacenaje organizado para guardar materiales de manualidades que se usan con frecuencia.
✍️Evalúa la situación actual: ¿Cuáles son las manualidades te gustan hacer de verdad? ¿Qué cosas conservas por sentimiento de culpabilidad? ¿Quién puede necesitar estas cosas? ¿En qué estado está tu espacio de almacenaje para las manualidades? ¿Cómo puedes almacenar las cosas de manera que sea un espacio funcional y útil?
📋Tareas:
- Devuelve las cosas que no pertenezcan a este espacio a su debido lugar.
- Clasifica y reduce: Reúne todos los materiales para hacer manualidades. Clasifícalos por tipo (pegamentos, papeles, telas, herramientas, hilos…) y por proyecto.
- Quédate SÓLO con las cosas que:
- Has usado para un proyecto en el último año.
- Disfrutes trabajando y con las que te sientes a gusto.
- Si tienes suficiente para usarlo en un proyecto futuro (no valen ideas de proyecto).
- Pueden almacenarse en un espacio determinado y dedicado.
- NO TE QUEDES con las cosas que:
- Conservas por sentimiento de culpa.
- Fueron usados para un proyecto y no pueden usarse para cualquier otro proyecto concreto en el futuro.
- Está rota o no se usará en el futuro.
- Deja ir: despréndete de todas las cosas que no cuadren en la categoría de “quedarse” o que no puedan clasificarse y guardarse en un espacio determinado. Descarta cosas que estén rotas y empaqueta las cosas para donar.
- Quédate SÓLO con las cosas que:
- Limpia tu área de manualidades: limpia a fondo las baldas, los cajones y las alacenas. Barre, aspira y limpia las superficies acristaladas.
- Crea soluciones de almacenaje funcional para todos tus materiales de manualidades: echa un vistazo en Pinterest u otras fuentes sobre áreas de manualidades y crea soluciones que suplan las necesidades de tu pasión.
- Etiquétalo todo: tómate tu tiempo para etiquetar las cajas y los contenedores de almacenaje. Todo tiene que tener su espacio determinado.


